jueves, 18 de junio de 2009

La ruta de una mujer vestida de hombre

(Nota de la editora: Copiado del sitio "Metas del milenio", del PNUD y la agencia IPS, de su sección Arte y cultura, sobre libros de Cuba.)


Por Dalia Acosta
LA HABANA, junio (IPS) - Cuando el historiador y antropólogo cubano Julio César González Pagés y su amigo español Alberto Góngora Sanz se vieron frente a la casa natal de Enriqueta Favez, en la ciudad suiza de Lausana, cayeron al suelo en medio de la plaza, lloraron y rieron de alegría.
"Llegué a besar la puerta. La gente pasaba y nos miraba sin entender. Allí está la casa, pero no hay ni una tarja que la recuerde. Ni allí ni en ninguno de los tantos lugares por los que pasó alguna vez la primera mujer que ejerció la medicina en Cuba, cuenta González Pagés a IPS. "Una mujer como esta es desconocida por la historia", afirmó. "Se le juzgó como una criatura infeliz cuando en realidad fue una mujer que estudió medicina y se vistió de hombre para realizarse en una profesión que se le negaba por no serlo. Vestirse de hombre para Favez fue un ejercicio de rebeldía frente a todos los designios institucionales de su época", añadió. Tras un intenso peregrinar, que se inició en Estados Unidos en 1995 y lo llevó a diferentes localidades de Suiza, Francia, Guadalupe, México y Cuba, siempre tras la huella de Favez, el investigador cubano acaba de presentar en La Habana su libro "Por andar vestida de hombre". La versión digital de la editorial colombiana Carisma es el primer resultado de una investigación de 14 años que contó con el apoyo de la Agencia Suiza de Cooperación al Desarrollo (Cosude), la Universidad Autónoma de Barcelona y la Comunidad de Foros Iberoamericanos, además de la complicidad de no pocas amistades. Documentos legales de todo tipo, incluidas las cartas de amor entre Favez y Juana de León que se conservan en una colección privada en Estados Unidos, se engarzan armónicamente para armar el relato que, a partir de la técnica de la arqueología histórica, carece totalmente de elementos de ficción. Entre no pocas imágenes, el álbum de fotos de la propuesta multimedia muestra la casa natal de Favez en Lausana, su vivienda en la ciudad mexicana de Veracruz, el aula donde estudió en la parisina Universidad de La Sorbona y la morada en Cuba de su prima María Cavín. Más conocida por el escándalo sexual que la llevó a la cárcel y a la deportación definitiva de Cuba en 1824, Favez es redescubierta ahora por González Pagés como una mujer de su tiempo que, como tantas otras a lo largo de la historia, se rebeló contra el poder masculino y lo hizo de la única manera que era posible: pasando por hombre. "Desafió el poder hegemónico como guerrera, médica, enamorada, presa y monja", asegura el cubano, coordinador de la Red Iberoamericana de Masculinidades. Nacida el 1 de abril de 1791 en la ciudad suiza de de Lausana, según la hipótesis más divulgada, se casa a los 15 años con Juan Bautista Renau, un oficial de Cazadores de las tropas francesas de Napoleón Bonaparte, y a su lado emprende toda la campaña bélica de Alemania. "Vi morir a mi marido, quedando viuda a los dieciocho años, y quedé sin hijos al morir mi única hija a los ocho días de nacida", contó durante uno de los momentos de la causa que se le abrió en esta isla caribeña y cuyos detalles aparecieron en 1860 en la publicación seriada La Administración, conservada en la Biblioteca Nacional de Cuba. No llevaba mucho tiempo sola cuando Favez se viste de hombre y declara ser oficial militar para iniciar los estudios de medicina en la Universidad de París. Graduada en 1811, se alista como cirujano en el ejército francés, participa en la fracasada campaña de Napoleón Bonaparte contra Rusia y cae prisionera en España. Finalizada la guerra, parte a la isla de Guadalupe, en 1814, y de ahí se va a Cuba "sin mudar de traje, así vestida de hombre como estaba acostumbrada y bien hallada en libertad, porque vestida así podía ejercer mi profesión y fortuna, sin idea de hacerle mal a nadie y más bien con la idea de socorrer con mi oficio a los necesitados", como ella misma narra. Instalada en la ciudad oriental cubana de Baracoa, a unos 990 kilómetros de La Habana, Enriqueta logra tener una clientela numerosa en los sectores acaudalados, pero también brinda sus servicios gratuitos a personas pobres y recorre largas distancias para educar a personas analfabetas, incluidos esclavos y libertos negros. En uno de esos viajes al pueblo de Tiguavos, el 20 de abril de 1819, conoce y se enamora de Juana de León, quien se encontraba enferma y en la absoluta pobreza. Tras proponerle ayuda, Enriqueta inicia todos los trámites necesarios para realizar el matrimonio que la llevaría años después a la cárcel. Aunque durante el juicio Juana de León aparece como la víctima-engañada, el epistolario entre las dos mujeres, consultado por González Pagés, parece demostrar que Enriqueta confesó su verdad a Juana antes de llegar al matrimonio y que ambas, de mutuo acuerdo, deciden seguir adelante con la historia. "Nunca te culpé por lo que pasó, fueron todos ellos los que no entendieron que nos amábamos pese a todo", afirmó Faves en una carta fechada en Nueva Orleans, el 23 de mayo de 1846. Conocida en esos días como Sor Magdalena, Enriqueta pasa los últimos años de su vida entre Nueva Orleans, y Veracruz y Guadalajara en México, donde donó parte de su caudal a los pobres de solemnidad, ejerció como enfermera en el enfrentamiento a epidemias y fue partera de mujeres presas. Muere 10 años después que Juana, en 1856. "El cementerio donde estaba enterrada en Nueva Orleans fue dañado por el huracán Katrina, en 2005. Ni su cadáver sobrevivió", comenta González Pagés, entusiasmado ahora con las opciones de "un libro digital y ecológico, realizado en un lenguaje atractivo para las generaciones más jóvenes". "La vida de Faves es un canto de trasgresión en el pasado que nos llega hasta el presente. Si pensamos, los debates que tenemos hoy son minúsculos frente a lo que debieron vivir mujeres como ella. El ser humano está trasgrediendo normas desde que vivimos en sociedad", afirma el historiador. Según Pagés, autor de otro libro de historias de cubanas, "Favez fue una mujer que quiso transgredir las normas de género, no de sexo. Así lo dijo en el juicio: se vistió de hombre porque se sentía más respetada. Nunca pudieron aniquilarla, ni con juicios ni normativas". (FIN/2009)

lunes, 15 de junio de 2009

Celebran hoy el "Día global del viento" en 25 países

(Texto copiado del sitio www.solociencia.com)

MADRID, 14 (EUROPA PRESS)

La tercera edición del Día Global del Viento se celebra mañana (hoy lunes 15) en 25 países de los cinco continentes con el objetivo de "acercar la energía eólica a la sociedad". Según informó la organización del evento, en los países participantes se realizarán distintas actividades como jornadas de puertas abiertas en parques eólicos e instalaciones industriales, talleres y exposiciones.

Por primera vez, el Día Global del Viento se convierte en "un evento mundial" ya que, este año, lo celebran conjuntamente el Consejo Mundial de la Energía Eólica (GWEC) y la Asociación Europea del Viento (EWEA), impulsora de las anteriores ediciones. En España, los actos arrancaron el pasado lunes, con la celebración de la Convención Eólica 2009 por parte de la Asociación Empresarial Eólica (AEE), organización encargada de coordinar los actos de la efeméride en España. Así, diversas empresas y asociaciones regionales organizarán actos que abarcan desde jornadas de puertas abiertas en diversos parques eólicos de Iberdrola Renovables, el parque experimental de Sotavento (Galicia), o la jornada pública organizada por Vestas que abrirá el parque eólico de Irixo en Orense, así como actividades en los parques eólicos de Cataluña organizadas por EolicCat, o LM Glasfiber, que realizará visitas guiadas con sus empleados a parques de Castellón y Ponferrada. Entre las actividades habrá exposiciones, talleres, visitas guiadas, un autobús didáctico de Iberdrola, conferencias, pasacalles, espectáculos teatrales, presentaciones de publicaciones, concurso de fotografía organizado por la Agencia Andaluza de la Energía o vuelo de cometas.

Todos los eventos en honor de la energía eólica podrán verse en la página web del Día Global del Viento (www.globalwindday.org) que muestra toda la oferta de actividades en cualquier lugar del mundo. "Para el sector eólico español es una gran satisfacción celebrar el Día Global del Viento después de un año de crecimiento en que hemos instalado 1.609 MW nuevos; hemos alcanzado un 11,5 por ciento de cobertura de la demanda, y puntas del 43 por ciento en determinados momentos; y, sobre todo, un ejercicio en el que las empresas españolas han consolidado su presencia en los principales mercados", señaló el presidente de la AEE, José Donoso. En este sentido, Donoso indicó que creen que este evento "es una buena ocasión para hacerle llegar a la opinión pública la realidad de nuestra tecnología que es hoy por hoy la forma más eficiente y eficaz de generación renovable limpia y autóctona".

lunes, 25 de mayo de 2009

Trabaje más años y prevenga la demencia

(Nota de la editora: Tomado del sitio "Los ojos del KuerVo. Comparto el mensaje profundo de este texto. Buen provecho.)


martes 19 de mayo de 2009

Trabaje más años y prevenga la demencia

Mantener el cerebro activo trabajando más años y retrasando la jubilación podría ser una forma efectiva de prevenir la enfermedad de Alzheimer, revela un estudio.
Los científicos del Instituto de Psiquiatría del King's College de Londres analizaron datos de 1.320 personas con demencia.


No encontraron vínculos de la enfermedad con la educación o la ocupación de la persona. Pero sí descubrieron que entre más años de trabajo y más postergaban la jubilación, menos riesgo en la aparición de Alzheimer.


El estudio, que aparece publicado en Journal of Geriatric Psychiatry (Revista de Psiquiatría Geriátrica), fue financiado por el Alzheimer Resarch Trust (Fondo de Investigación de Alzheimer) del Reino Unido. Tal como señala Rebecca Wood, Presidenta Ejecutiva del Alzheimer's Research Trust, "cada vez más gente tiene que postergar la jubilación para evitar los apuros económicos, pero esto puede también tener un lado bueno: menos riesgo de demencia".No sólo pagadoEl Alzheimer, la forma más común de demencia, es causado por la pérdida de masa celular en el cerebro, y algunos expertos creen que una forma de evitarla es con la formación del mayor número posible de conexiones entre las neuronas.


Esto puede lograrse manteniéndose mentalmente activo a lo largo de la vida, lo que se conoce como "reserva cognitiva".


En el pasado algunos estudios han sugerido que una buena educación podría estar asociada con un menor riesgo de demencia.

Pero la nueva investigación, que se basó en un análisis de educación, empleo y jubilación, no encontró este vínculo. Lo que encontró es que puede existir una reducción en el riesgo de Alzheimer si la estimulación mental continúa durante la vejez.


El riesgo de desarrollar Alzheimer se incrementa después de cumplir los 65 años. A partir de esa edad, el riesgo se duplica con cada cinco años adicionales de vida.

Entre los hombres que participaron en la investigación, los que se jubilaron a una edad más avanzada desarrollaron la enfermedad más tarde que los que habían dejado de trabajar antes."Encontramos que por cada año adicional de empleo -dijo a la BBC Rebecca Wood- el desarrollo de la enfermedad se retrasó al menos seis semanas"."Esto quiere decir que quizás tenemos que trabajar algunos años más de los que hemos planeado".


Actividad mental y física


Para mucha gente, sin embargo, tener que mantener un empleo hasta años avanzados de la vida no es una perspectiva particularmente alentadora.Pero tal como señala Rebecca Wood, no necesariamente hay que tener un empleo pagado para obtener los beneficios de mantener la mente activa."Queremos estimular a la gente a mantenerse activa en los años avanzados de su vida.


Porque hay muchas cosas que se pueden hacer, como volver al colegio a aprender algo nuevo."O la gente puede dedicarse a un trabajo voluntario activo o a llevar a cabo de manera independiente ejercicios de entrenamiento mental."Lo importante es recordar que además de mantener la mente y el cuerpo activo, es necesario también mantener una vida social activa."Porque lo peor que le puede pasar a un ser humano es mantenerse "vegetando" frente al televisor durante la vejez", señala Rebecca Wood.


Los expertos afirman que este estudio apoya la evidencia de que nunca es tarde para enriquecer la reserva cognitiva del individuo."La posibilidad de que la reserva cognitiva de una persona puede todavía modificarse en años avanzados de la vida apoya la teoría de que "lo que no se usa se pierde"", afirma el doctor John Powell, otro de los autores del estudio."Esto significa que mantener una vida activa en la vejez tiene importantes beneficios para la salud, incluida la reducción del riesgo de demencia", señala.


Fuente:BBC

lunes, 4 de mayo de 2009

La Ley Universal de la Restitución Espiritual

(Nota de la editora: El texto que aparece abajo fue copiado del sitiio 144,ooo.net . En líneas generales comparto los puntos de vista en él enunciados.)

¡Cuán importante es que esta humanidad llegue al conocimiento de lo que significa la restitución espiritual, para que así, pensando que el espíritu tiene un pasado que sólo Dios conoce, acepte con amor, paciencia, respeto y hasta alegría su caliz de amargura, sabiendo que con ello está lavando manchas pasadas o presentes, está saldando cuentas y está haciendo méritos ante la Ley!
Nunca como ahora, este mundo se había convulsionado con tanto dolor, manifestado en diferentes formas. Todo ésto origina muchas preguntas profundas en los seres humanos, en las naciones y en todas las culturas, preguntas que no podrán ser contestadas por la ciencia, ni por las religiones.
El dolor es intenso, por éso es necesario que la humanidad comprenda que este tiempo es de restitución, es decir, que se viene a este mundo a pagar errores que han sido cometidos en vidas pasadas. ¡Este es el sentido o significado de restitución!
El origen del dolorAbolid el dolor. La vida creada por Dios no es dolorosa; el sufrimiento proviene de las desobediencias y faltas de los hijos de Dios.
Es necesario que toda mancha sea lavada, ya que ninguna falta escapa a la justicia divina. Podrá pasarse un año, un siglo, y hasta una era, mas el momento de juicio tenía que llegar, aunque este juicio en apariencia llega tarde o fuera de tiempo, siempre se manifiesta en forma perfecta e inexorable.
Los hombres no esperan la edad madura para empezar a sufrir. Cuántos niños ya conocen el dolor, el hambre, las pruebas; muchas veces el dolor empieza desde el seno de su madre, es decir antes de nacer.
Es tiempo de restitución, de dolor y de justicia, no es un día de 24 horas, es un tiempo que terminará cuando la humanidad se detenga unos instantes en su vida, y comprenda cuánto dolor ha causado. Las vidas que los hombres han segado y la sangre derramada, claman justicia.
Este tiempo de restitución terminará cuando toda deuda quede saldada. ¿Qué sabe la humanidad de su pasado, de su presente y de su porvenír? Existen muchos que por intuición comprenden y aceptan que esta vida, es una oportunidad para pagar errores pasados, y lo toman como lo más natural; en cambio para quienes no tienen noción del concepto de restitución, ¡qué difícil es aceptarlo y comprenderlo y como no lo entienden, niegan lo que no comprenden y atribuyen todo a la injusticia divina! Su mente se confunde por falta de de estudio y de análisis, ya que toman la restitución como un castigo de Dios.
La humanidad es como un arbusto con ramas tan secas y enfermas, por eso es necesario el corte doloroso del mal.
¿Por qué los elementos se desatan? Terremotos. inundaciones, sequías, multitudes de seres que perecen en diferentes maneras, problemas familiares, guerras. ¿Comprendéis el momento en que vivis? La humanidad, no debe ser tan sólo resignada en estas pruebas, sino que es necesario que comprenda el origen de su dolor, para que este sufrimiento no sea estéril y entienda la lección que le deja.
Con verdadero amor se puede restituir también, no únicamente con dolor.Toda falta será borrada del Libro de la Vida, y lo podéis hacer con verdadero amor, es decir: con conocimiento de causa, comprendiendo que muchas veces el dolor ha sido un gran maestro, porque él os hace deteneros a meditar, porque mientras el hombre o la mujer cree que se tiene todo en la vida, salud, bienestar, riqueza, familia, placeres, títulos, nombramientos, coronas, se ha olvidado en el fondo de su ser a su espíritu.
Nunca es tarde para que por medio del verdadero amor, restituyáis faltas de vidas pasadas y para ello es menester la comprensión, el arrepentimiento, el cumplimiento de la Ley, el mejorar vuestra vida en muchos órdenes, el practicar el verdadero perdón, apartándoos del materialismo, de la soberbia, del orgullo, de la vanidad y de tantos errores que ha formado parte de vuestra vida.
Ejerced la verdadera oración libre de prejuicios y tradiciones. Aprended a pensar fuera de vosotros mismos, tened buenos y nobles pensamientos sentimientos, de caridad, arrepentimiento de errores cometidos, en una palabra, haced un minuciosos examen de vuestra vida.
Se os ha dado una oportunidad tras otra a través de los tiempos para reparar errores, purificar y perfeccionar el espíritu, en vez de castigaros o condenaros eternamente como soliais pensar antes. Si bien es cierto que mi justicia concede a vuestro espíritu cuantas oportunidades sean necesarias a través de diversas vidas, en diferentes tiempos y lugares de este planeta, también es cierto que en cada oportunidad aumenta el número de pruebas y `por consiguiente, vuestra responsabilidad es aún mayor.
Cuántos seres humanos, tendrán que regresar a este planeta en busca de una ocasión de reparar los errores cometidos, para que a través de esta restitución, pueda devolver al pureza a su espíritu.
El dolor, ese gran maestro Hoy muchos maldicen el dolor, pero mañana lo bendecirán como a un maestro que les enseñó grandes, bellas y elevadas lecciones.
Hasta ahora, la humanidad ha preferido que sea el dolor el que la enseñe, sin embargo, ya pasará de ese amargo maestro a recibir las lecciones del Divino Maestro que es quien os enseña con dulzura.
Justicia divina, no castigo. La ciencia, las religiones, los teólogos, las diversas filosofía no pueden descubrir como opera la justicia divina: a veces en el corazón de un miserable se oculta el espíritu del que en otro tiempo llevó sobre su cabeza una corona, o en un presidiario se esconde el que en otra vida privó de la libertad a un pueblo.
La justicia divina, en cada caso, es perfecta e inexorable porque solamente Dios sabe juzgar qué espíritu se encuentra en cada ser y cuál es su deuda conmigo. ¿Quién si no Dios, puede deciros si la vida presente se os ha dado para saldar deudas pasadas, es decir, errores cometidos en otras vidas?
A veces juzgáis que es una injusticia tener que sufrir las consecuencias de los errores de quienes ya hace tiempo, pasaron por esta Tierra, sin embargo, preguntáos: ¿Quién puede asegurar no haber sido de aquellos que sembraron de espinos el sendero? ¿Sabéis quién sois, quién fuisteis y quién seréis? ¿Alguno cree que su presente existencia, es la primera que vive en esta Tierra? No, si así fue fuera, el Espíritu Santo no hubiese venido a hablaros con toda claridad,.en vez de castigaros o condenaros, como solíais pensar antes.
Las lecciones a través de la vida humana.Una vida humana es insuficiente para que lleguéis a comprender tantas lecciones de ésta y de la otra vida, por eso son necesarias muchas oportunidades para venir a este mundo, oportunidades que se dan en diferente tiempo, en diversos lugares en este planeta, ya sea en cuerpo de hombre o de mujer, ya que el que tiene que restituir es el espíritu, por el que dí mi vida cuando estuve en Jesús y la seguiré dando mientras la humanidad no vuelva a Mi.
Vengo a ayudaros a reparar vuestros errores, a revelaros el secreto de reponer en un día un año perdido, y en un año, un siglo mal empleado.
¡Cuántas lecciones y oportunidades ha tenido la humanidad! Pero después de esta dolorosa experiencia, esta misma humanidad acabará por concluir que esta vida es una bella lección ilustrada a través de varias existencias en el transcurso de Eras, comprenderá la finalidad de las pruebas y entenderá que la lucha la ha forjado con el dolor que pulimenta, el trabajo que ennoblece, la Ley que conduce, el saber que ilumina y el amor que eleva.
var addthis_pub = "blogotitlan"; addthis_language = "es";

miércoles, 15 de abril de 2009

El difícil rastro de la extinción masiva del período Pérmico

(Nota de la editora: Artículo copiado del sitio solociencia.com)

(NC&T) Decenas de millones de años antes de que los dinosaurios habitaran la Tierra, sus ancestros fueron eliminados casi todos en un evento catastrófico que se conoce como la Extinción Masiva del Período Pérmico. Este período tuvo lugar hace entre 299 y 252,6 millones de años.

El límite entre el Pérmico y el Triásico marcó el mayor evento de extinción en la historia de la Tierra, con pérdidas significativas de la biodiversidad tanto en la tierra como en los océanos.Hasta la realización de este nuevo estudio, se creía que el evento estaba caracterizado por rocas exclusivas rastreables por todos los continentes del hemisferio sur. Las nociones sobre el impacto del evento en los animales y los vegetales de tierra firme se basan principalmente en evidencias obtenidas en la Cuenca de Karoo en Sudáfrica Central, donde fueron encontrados los mejores registros fósiles de ese período y donde Gastaldo y sus colaboradores han trabajado desde el 2003.Análisis previos sobre evidencias en rocas efectuados por otros científicos trabajando en Sudáfrica, les permitieron plantear hipótesis de la naturaleza, el alcance y la cronología de la extinción masiva de los anfibios y reptiles prehistóricos.
Esos científicos afirmaron categóricamente que en la Cuenca de Karoo yace una única capa sedimentaria encima de los fósiles de los últimos reptiles del período Pérmico.Esta capa ha sido denominada "la zona muerta" debido a la ausencia en ella de restos fósiles.Se pensó que esta zona muerta estaba sincronizada en tiempo y espacio, señalando con precisión el evento por toda Sudáfrica e incluso tan lejos como la Antártida.
Gastaldo y sus colaboradores revelan ahora que han encontrado evidencias estratigráficas contradictorias en la Cuenca de Karoo.Han descubierto que esta capa conocida como la zona muerta, o el lecho que registra el acontecimiento fulminante de la extinción, no se encuentra en todos los lugares en la misma posición física del terreno rocoso analizado como evidencia, ni siquiera en el entorno inmediato donde dicha capa fue descrita por primera vez.Como tal, esto no es un indicador fiable de la extinción masiva de los animales terrestres.
En el espacio de un kilómetro, justo por el valle en el que está ubicado el punto donde fue descrita por primera vez, la capa aparece ocho metros más abajo.Varios cientos de kilómetros más lejos, los fósiles de reptiles aparecen por encima de la capa en lugar de estar por debajo de ella, socavando aún más la credibilidad de la capa como señalizadora de la extinción masiva de animales al final del Pérmico.

jueves, 2 de abril de 2009

Una sociedad sin alma

Por: Gilles Lipovetsky

Dos importantes legados de este siglo han sido la consolidación de los sistemas democráticos y la tiranía impuesta por los avances tecnológicos. Si al primero se le achaca una desertización de los valores éticos, a los segundos se los acusa de haber excluido a gran parte de la población. El filósofo Gilles Lipovetsky reivindica el papel de la escuela como integrador social.
Nada es más común cuando se habla del Tercer Milenio que evocar el hundimiento de la moral, la crisis de sentido y los valores. La idea, por supuesto, no es nueva, por cuanto reconduce la temática del nihilismo moderno y lo relaciona con la extensión del neoliberalismo y con el individualismo posmoderno. Las lógicas económicas y culturales del universo individualista conducirían ineluctablemente a la guerra de todos contra todos, al cinismo, al egoísmo generalizado, a la degradación de las relaciones sociales, en resumen, a una sociedad sin alma, ni fin ni sentido. No les faltan argumentos a quienes sostienen esta tesis: multiplicación de los casos de corrupción, delincuencia en alza, nuevos guetos urbanos, guerra económica, indiferencia hacia los países del Tercer Mundo. Sin embargo, no sabríamos cómo enfrentarnos a esta visión catastrofista, pues sólo corresponde a una de las caras del individualismo posmoderno, la que yo he denominado individualismo irresponsable. Dos razones de fondo conducen a sopesar la aproximación apocalíptica del mundo contemporáneo. La primera se apoya en el punto de vista radicalmente pesimista que alimenta el miedo al futuro. Si se diaboliza el individualismo asimilándolo a un principio intrínsecamente nefasto, entonces es toda nuestra civilización la que equivale al mal, sin que logremos ver el modo en que nuestras sociedades podrían salir: lo peor está siempre ante nosotros. Nada es más importante en la Europa actual que volver a otorgar el sentido de confianza al futuro justo ahora, cuando se extinguen los grandes sistemas ideológicos. Éste es uno de los desafíos del Tercer Milenio: reencontrar el sentido del futuro histórico, la confianza en la construcción de un porvenir mejor.

Individualismo irresponsable
Debemos avanzar una segunda razón. No es cierto que las democracias posmodernas equivalgan a un desierto de valores. El sentido de la indignación moral no ha desaparecido en modo alguno y nuestras sociedades no cesan de reorganizarse en torno a un núcleo estable de valores compartidos. No estamos en el grado cero de los valores, como testimonia el progreso del voluntariado y de las asociaciones, la lucha contra la corrupción, la adhesión de las masas en favor de la tolerancia, la reflexión bioética, los movimientos filantrópicos, las fuertes protestas que denuncian la violencia sufrida por los niños y los inmigrantes. Si, por una parte, las sociedades posmodernas generan un individualismo irresponsable, por otra, promueven formas de individualismo responsable. De hecho, la extensión del individualismo coincide con un refuerzo de la legitimidad de los valores humanistas y democráticos, así como con una creciente exigencia de transparencia y de responsabilidad individual. Cuanto más se incrementa el poder económico y técnico, más se afirma la exigencia de colocar límites morales a nuestra dinámica prometeica. Se ve mejor así el desafío del porvenir: no excomulgar el individualismo sino hacer que el individualismo irresponsable retroceda en favor del responsable, es decir, de un individualismo que rechace el después de mí el diluvio, que reivindique la autolimitación de su soberanía y que esté atento al respeto de los derechos de los otros. Pero para avanzar en este sentido es verdad que estamos relativamente desarmados. Primero, porque los grandes modelos de emancipación histórica, las principales utopías de la modernidad triunfante, ya no tienen credibilidad. Debido a que los dos modelos de capitalismo que aparecen ante nuestros ojos apenas son divertidos. Por un lado, el modelo neoamericano, con un paro débil pero con una clase media en declive, con guetos, desigualdades económicas y sociales exacerbadas, una solidaridad y un sistema de salud claudicantes... Por otro, el modelo renano, con el mantenimiento de un sistema de protección social acompañado de un paro generalizado persistente. Ninguno de los dos casos ofrece soluciones como para entusiasmarse.
En estas condiciones, la principal cuestión en torno al futuro de nuestras sociedades reside en el modelo de capitalismo y de justicia social que sepamos construir. No se trata de buscar una alternativa al mercado, sino de construir un capitalismo y una democracia justos, o más justos. ¿Qué democracia? ¿Qué mercado? Ninguna otra pregunta es tan crucial en este momento en el que se ahonda de nuevo en las desigualdades sociales. Ya no vivimos una crisis de fundamentos de orden político y económico, vivimos una crisis del vínculo social que se da en las democracias a varias velocidades. La crisis de la integración social por el trabajo, la exclusión y la dualización de las democracias es ahora lo más problemático. Nada es más importante que redefinir la idea de progreso social, repensar lo que debe ser una política de solidaridad en tiempos de mundialización. Tenemos el deber de inventar un nuevo contrato social que concilie los valores individualistas del mercado y la obligación de solidaridad; un nuevo Estado providencia exigido no sólo por su crisis financiera, sino también por los nuevos fenómenos de exclusión que afectan a millones de individuos y que engendran la gran pobreza, el paro de larga duración, a los sin techo... en pocas palabras, al individuo desocializado, privado de futuro. En este contexto, el Estado providencia no puede ser un simple distribuidor de ayudas oficiales para la vivienda, la sanidad, el fomento del empleo, los jubilados: esto ya no es humanamente suficiente. Tenemos que inventar una nueva filosofía de los derechos sociales a fin de que nadie se quede al margen del camino, que no haya individuos que se conviertan en inútiles sociales, excluidos para siempre. La cuestión de fondo ya no es la explotación económica, sino la exclusión social que la dinámica del mercado y de las nuevas tecnologías tienen el riesgo de reforzar de modo duradero. Por ello debe revitalizarse la idea de derecho social, que no puede definirse solamente como derecho a prestaciones sino como derecho de integración o de inserción en la sociedad. La justicia social en una democracia no puede satisfacerse con convertir a los hombres en asistidos sociales: se debe dar sentido y consistencia a la idea de que todos tienen derecho a participar en la sociedad, de ser útiles a la sociedad, tal como afirma Pierre Rosanvallon en La nouvelle question sociale (Seuil, 1995).

Educar, educar y educar
Es preciso subrayar, en este sentido, el papel fundamental de la escuela. Nos hallamos ante una situación verdaderamente escandalosa. Diversos estudios europeos muestran que una proporción importante de jóvenes (entre el 10 y el 20%) entran y salen del ciclo secundario dominando mal o muy mal los saberes primordiales, que son la lectura y la escritura. Ahora bien, por el hecho de la tertiarización de la economía, de la evolución de los oficios y de las técnicas, es evidente que estos jóvenes serán, de modo mayoritario, excluidos, y quizás de por vida. Esto es inaceptable. A la escuela se le deben imponer obligaciones, forzarla para que permita la adquisición de una base elemental (leer, escribir, contar), si no deseamos que genere futuros excluidos. La escuela debe volver a centrarse en la adquisición de los aprendizajes fundamentales necesarios para toda vida profesional y social, para toda integración en las sociedades postindustriales. Saber leer, escribir correctamente y aprender a expresarse deben convertirse en prioridades nacionales y nada puede excusar el fracaso de la escuela en este sentido. No estamos condenados a este deplorable fracaso inexorablemente: se puede ganar esta guerra si la voluntad política no falla. Este objetivo no es un remake de los comienzos de la escuela republicana o un revisión a la baja de las ambiciones escolares, es un imperativo categórico de la escuela y de la nación para una sociedad que rechaza la idea de que los hombres puedan, el próximo siglo, estar de más.
No es un sustitutivo del alma lo que reclaman las sociedades posmodernas, sino la reafirmación del papel del Estado y de las nuevas políticas de solidaridad, diferenciadas y eficaces. El triunfo del mercado no debe aumentar el papel del Estado, sino volver a centrarlo en sus funciones intrínsecas. Necesitamos una solidaridad inteligente y no solamente una solidaridad generosa si no queremos que el comienzo del Tercer Milenio se semeje a una pesadilla en un universo de riqueza.
Fuente:
Lateral - Revista de Cultura.

miércoles, 1 de abril de 2009

La Loca De Amherst

(Nota de la editora: El texto que aparece abajo fue tomado de la revista literaria "La máquina del tiempo", un sitio de internet. Y lo comparto porque desde que leí los primeros textos de Emily Dickinson, la "loca de Amherst", años ha, me identifiqué sobremanera con su vida y obra. Buen provecho.)

Por Paola Kaufmann

Una palabra muere cuando es dicha, dicen. Yo digo que recién empieza a vivir ese día. Emily Dickinson

En el siglo XIX vivió en Nueva Inglaterra una mujer a la que llamaban "el mito". La Poeta Reclusa le decían, y también la Monja de Amherst, la Mujer de Blanco, la Bella de Amherst: Emily Dickinson. Una mujer que escribió, en el dorso de una receta de cocina, que Amherst, su pueblo, era "la definición de Dios", y que sin embargo, en medio del más puritano de los entornos, jamás abrazó la religión. Contemporánea de Walt Whitman, de Edgar Alan Poe, de Nathaniel Hawthorn, de Mark Twain, fue considerada una de las grandes poetas americanas recién a cuatro años de su muerte, con la publicación del primer tomo de "Poemas" en 1890. Algunos de sus biógrafos la describen como un ser solitario, casi enfermizo: una mujer-niña extremadamente tímida, frágil y etérea, encerrada en su cuarto, escribiendo febrilmente día y noche, ajena al mundo y a todo lo que no fuera la Literatura. Otros, en cambio, como una mujer rebelde y excéntrica, con un extraordinario sentido del humor, alguien que fue fabricando voluntariamente su imagen y moldeando un destino de fama a sabiendas de que, en vida, ese destino sería imposible de alcanzar, entre otras cosas, por ser mujer. Hay quienes aseguran que todo, su poesía y su reclusión, fue el fruto de un amor imposible hacia un hombre casado. En realidad, de varios amores imposibles hacia varios hombres casados. Hay quienes dicen que sostuvo durante toda su vida una relación lesbiana con Sue Gilbert Huntington, posteriormente Sue Dickinson, su amiga más querida, su vecina de siempre, y por añadidura, su cuñada. Hay quienes dicen que su arte no era genuino, sino más bien una capacidad magistral para copiar lo ajeno y transformarlo en algo completamente distinto. Hay quienes opinan que de esto se trata, en definitiva, la literatura, y que Shakespeare hizo mas o menos lo mismo. Pese a las innúmeras opiniones e interpretaciones literarias y psicológicas, su vida fue y sigue siendo una suerte de emboscada para los curiosos de las biografías, y de enigma perpetuo para los críticos de su obra.La vida en cuestión de Emily Dickinson puede resumirse muy brevemente: nació en Amherst, Massachusset, el 10 de Diciembre de 1830. Tuvo dos hermanos, Austin, un año mayor, y Lavinia Dickinson, tres años menor que ella; un padre autoritario cuyo interés primordial era la educación, y una madre que siempre estuvo presente, si bien no fue una figura preponderante para ninguno de los hermanos. Fue una adolescente normal, que participaba de las fiestas y los bailes, de las caminatas y paseos a caballo y de las amistades del colegio. A los 17 años supo, según sus propias palabras, que nunca se transformaría en "la bella de Amherst", que su "cara de gitana, de labios anchos y ojos oscuros" no cambiaría a las facciones suaves y elegantes que había soñado para sí, y desde entonces, dejó de preocuparse por su apariencia. Enamorada de las hermanas Bronte, se identificaría primero con la poco agraciada pero independiente Jane Eyre; más tarde, cuando sobrevino la fiebre por escribir, con Emily Bronte, y finalmente, casi sin proponérselo, con Berta, la esposa demente de Mr. Rochester encerrada en el ático de Thornfield. De esa primera época data el único daguerrotipo que se conoce, ya que nunca más Emily Dickinson permitió que su imagen quedara plasmada en ningún lado. De 1847 a 1848 estudió en el Seminario para Mujeres de Mount Holyoke; en 1850 conoció a Sue Huntington, que sería su segunda hermana por el resto de su vida, y la mujer de Austin. En 1852 aparece publicado el primer poema en un diario local, y en 1862 le envía varios poemas a Thomas W. Higginson, una eminencia de las letras, para someterse a su veredicto y también con la intención de publicarlos. Higginson, si bien encuentra en su poesía algo magnético e inexplicable, también la considera imperfecta, inaprehensible en la rima, y recomienda fervorosamente no publicar. El mismo veredicto recibió, vale la pena apuntarlo, Hojas de Hierba, de Walt Whitman. En 1854 viaja con su familia a Washington para acompañar a su padre en la tarea política. En 1864-65 permanece por varios meses en Boston, para hacerse tratar de la vista. No volvió a salir de Amherst, y durante los últimos quince años antes de morir, no salió siquiera de su casa. Vivía la mayor parte del tiempo en su habitación del primer piso en la casa paterna, junto con su hermana Lavinia, quien tampoco se casó nunca y era la encargada de las tareas "sociales y externas". Tuvo al menos un amor, el Juez Otis Lord, amigo y compañero de estudios de su padre, con quien empezó un romance tardío pero apasionado cuando éste quedó viudo, y que se continuó hasta la muerte de Lord en 1884. Si bien planeó casarse e ir a vivir con Lord a Salem, Massachusset, el matrimonio nunca se concretó. Durante los últimos años prácticamente no escribió nada, y se dedicó a cuidar a su madre inválida por un derrame cerebral, y a cocinar, puertas adentro siempre. Cuando en 1882 murió de tifus su sobrino Gilbert, de apenas 8 años, ella enfermó del mal de Bright, una deficiencia renal crónica pero mortal. Murió el 15 de Mayo de 1886. Un par de meses más tarde, limpiando su cuarto y a punto de cumplir la tradición de quemar todos los papeles de los muertos, Lavinia encuentra en un cajón del bureau donde Emily solía escribir casi 2000 poemas, muchos de ellos atados en fascículos, como si hubiesen sido preparados para publicarse así. A pesar de las opiniones en contra, Lavinia mueve cielo y tierra hasta que consigue que la poesía de Emily salga a la luz. Sin embargo, la publicación de los tres volúmenes de poesía, y de las cartas de Emily Dickinson, acarreó además de la fama, el escándalo. En 1882, cuatro años antes de la muerte de Emily, llegó a Amherst Mabel Loomis Todd, una joven de veintitantos años, casada con David Todd, profesor invitado del Amherst College. Mabel, además de joven, era lo que puede llamarse una mujer de mundo: tocaba el piano y cantaba muy bien, escribía ensayos menores sobre sus viajes, pintaba decentemente, odiaba cualquier tarea doméstica pero, por sobre todas las cosas, era en extremo sociable, y de inmediato conquistó a los Dickinson, especialmente a Sue y Austin, quienes vivían en una mansión llamada "Evergreens" ubicada detrás de la casa paterna de los Dickinson, y quienes, además, acostumbraban a dar fiestas "culturales" con cierta asiduidad. Un año más tarde, Mabel Todd y Austin Dickinson eran amantes, y esta relación, que perduró en el tiempo, incluía también a David Todd, conformando un ménáge at trois que no pasó desapercibido en la puritana Nueva Inglaterra de Emily Dickinson. Para entonces, Emily era ya "el mito" viviente de Amherst, la mujer que hacía quince años no salía de su casa, y vestía exclusivamente de blanco. Hasta qué punto estuvo involucrada en el romance de su hermano con Mabel Todd no puede saberse con certeza, sin embargo, a partir de entonces, la relación con Sue, su cuñada y amiga íntima, empezó a deteriorarse. Emily Dickinson, tal vez como una prueba de lealtad y de amistad, nunca recibió personalmente a Mabel Todd, esto significa que Mabel nunca la vio. Ni siquiera en el cajón, antes de enterrarla, se le permitió verla. Austin Dickinson, a sabiendas de su esposa y de toda la ciudad (y, presumiblemente, de sus dos hermanas) fue un adúltero respetado, o más bien prolijamente ignorado, hasta su muerte. Cuando Emily murió, Vinnie quedó a cargo de la casa paterna, y allí siguió viviendo junto a sus treinta gatos. Desde que descubrió los poemas de su hermana, se dedicó con un empeño y una devoción casi fanáticas a publicar la poesía de Emily, y para esto recurrió primero a Sue, quien, por motivos no del todo entendidos -aparentemente habría intentado mandar poemas sueltos a distintas revistas, que fueron rechazados-, decidió entonces que lo mejor sería una publicación casera, local, o no publicar nada. Vinnie, defraudada por Sue, recurrió entonces a Mabel para copiar uno a uno los poemas manuscritos de Emily, y seleccionarlos para su publicación. Thomas Higginson, el hombre que treinta años atrás había cortado de cuajo las ilusiones de fama de Emily, esta vez decidió que publicar era lo correcto. El primer volumen de poesía llevó en la tapa el nombre de Thomas Higginson y de Mabel Todd, como editor y coeditor respectivamente. Lavinia Dickinson no fue siquiera mencionada. El affair de Austin y Mabel estaba en boca de todos cuando apareció el libro de Emily con el nombre de Mabel como editora, y esto terminó destrozar la relación entre Sue por un lado y Austin y Vinnie por el otro. A partir de entonces, de un modo extraño, Mabel Todd se convirtió en la referencia obligada sobre vida y obra de Emily Dickinson. Durante años dio charlas y se dedicó a la selección de poemas para los siguientes dos tomos de poesía, más un tomo de cartas, que fueron apareciendo entre 1890 y 1896. Antes de entregar el manuscrito para el tercer tomo, consiguió que Vinnie firmara la donación de un terreno aledaño a la casa de los Todd, terreno que le había sido prometido por Austin pero que, por supuesto, nunca había sido explicitado en el testamento. Con la firma de la donación, Mabel entregó el manuscrito final a Higginson, y el último libro de poesía de Emily Dickinson fue publicado inmediatamente. Sin embargo, unos meses después, Vinnie presentó una acusación ante la justicia alegando que había sido estafada por el matrimonio Todd, obligándola a firmar un papel cuyo contenido desconocía. El escándalo llegó finalmente a la corte donde, contra todas las expectativas, el juez falló en favor de Vinnie, obligando a los Todd a devolver el terreno. Unos meses después del veredicto, Vinnie murió, a los sesenta y seis años: la persona que más cerca estuvo siempre de Emily, y la responsable directa de la publicación de los poemas, pasó a la historia como la hermana mediocre y rencorosa de la excéntrica y genial reclusa de Amherst. Los Todd siguieron viviendo en Amherst, aunque nunca volvieron a cruzarse en el camino de los Dickinson. De hecho, Mabel guardó en un arcón todo lo que todavía poseía de Emily, y no volvió a tocarlo hasta 1930, cuando su única hija Millicent Todd decidió contar la verdad sobre la misteriosa vida de Emily Dickinson. La única sobreviviente de la familia, Martha Dickinson, hija de Sue y Austin, dedicó también su vida a contar la vida y obra de su tía a partir de las memorias propias y de su madre. Los dos libros son hoy obras capitales de referencia para cualquier investigación seria sobre Emily Dickinson, si bien ambos cargan con el sesgo que el rencor y la historia de los padres les impusieron. Hoy ya no queda ningún sobreviviente de los Dickinson en Amherst. La casa paterna, conocida como el Dickinson Homestead, a dos cuadras del centro de la ciudad, se mantiene exactamente igual, probablemente gracias a la construcción de ladrillos que le valió en otro tiempo el rótulo de "la mansión". En el cementerio, Edward Dickinson, Emily Norcross Dickinson y sus dos hijas, Emily y Lavinia, yacen en el mismo cuadrado de tierra, cercado por una reja. La gente suele dejar flores, pero, salvo que uno se detenga a leer las inscripciones de las piedras, nada indica especialmente que allí se encuentra la tumba de una de las mayores poetas de América. Al contrario que en los demás epitafios de la familia, la lápida de Emily Dickison dice: "Born in 1830, Called Back in 1886". Esta frase, "called back" (reclamada, o llamada de vuelta) fue escrita en una breve carta a sus sobrinos, unos días antes de morir, y posiblemente hayan sido las últimas palabras escritas. Como para darle el gusto a todos los que, mucho más tarde, la acusarían de apropiarse de las palabras ajenas, éstas tampoco le pertenecían: "Called back" era el título de un thriller psicológico, un best seller de la época, hallado sobre su mesa de luz la mañana siguiente a su muerte. Nunca se supo quién ordenó tallar esas palabras en la piedra, aunque probablemente haya sido Vinnie, siguiendo las órdenes expresas que Emily Dickinson había dejado para su propio funeral: un cajón blanco, un vestido blanco, lilas sobre el pecho, y que nadie, nadie en este mundo, tuviera la oportunidad de verla, ni siquiera muerta. Y que sacaran el cajón por la puerta trasera de la casa. .